jueves, 15 de octubre de 2015

El Cristo del Perdón, cuatro siglos para el via crucis de Utrera

Clavado en la cruz, con la mirada puesta en el cielo, exhalando el último aliento de su vida. Así agoniza Jesús en Utrera cada Lunes Santo ante la devota mirada de las cientos de personas que ponen sus oraciones en el rostro aún vivo del Cristo del Perdón.

Sobre un paso de caobilla y plata procesionauna de las imágenes más antiguas de la Semana Santa utrerana y de las que despierta un mayor fervor entre los utreranos. Y en 2016, además, protagonizará el vía crucisque organiza el Consejo Local de Hermandades y Cofradías, que ha designado dicha talla al conmemorarse el sexagésimo aniversario de la fundación de la hermandad de los Muchachos de Consolación.

Que este crucificado presida el rezo de un vía crucis no es nada nuevo. De hecho, se remonta a varios siglos antes de la fundación de esta relativamente joven cofradía. Allá por la primera mitad del siglo XVII, este Cristo ya se encontraba en el santuario de Consolación, donde recibe culto desde entonces. Y también por aquella época, la imagen desLui gran devoción en el pueblo, como el Padre Tamayo recogía en un escrito fechado en 1646, en el que también se hablaba de una salida anual por el entorno del templo.

En concreto, hacía referencia a que «a verlo muy devoto el pueblo viene y va la procesión». Se habla del «Domingo de Lázaro» como la fecha de dicho acto, que se corresponde con lo que actualmente se conoce como Domingo de Pasión –el domingo previo al Domingo de Ramos-. E incluso se señala que el espacio por donde era portado el crucificado era «el propio lugar que hasta ahora ha ido y suele ir Nuestra Señora», en referencia a la Virgen de Consolación, que cada año procesionaba por los terrenos situados delante del templocuando, por aquellos tiempos, su romería del 8 de septiembre estaba en pleno apogeo. Con estos datos sobre la mesa, todo hace pensar que era esta la imagen que presidía el rezo deun vía crucis que organizaban los frailes mínimos y que acontecía por dicha explanada, en lo que comúnmente se conoce como el Real de Consolación.

De autor desconocido y estilo manierista, no se sabe con certeza quién y cuándo llevó este crucificado, fechado a finales del siglo XVI, hasta el lugar donde recibe culto. No obstante, desde la hermandad se cree quepuedo llegar hacia 1600, cuando fray Diego de Cádiz era correcto de los Mínimos. Y allí estaba el Cristo del Perdón cuando, en 1956, fue designado como titular de la hermandad de los Muchachos de Consolación, que nacía entonces al calor del estudiantado filosófico de los Salesianos, que por aquellos tiempos estaban afincados en el monasterio de Consolación, ya sin presencia de frailes mínimos.

La de 1957 y la del año 2001 son las dos restauraciones recientes de las que se tiene constancia en torno a este crucificado que posee un gran parecido con otra imagen del mismo nombre que se encuentra en la prioral del Puerto de Santa María (Cádiz), que procede del convento de los Mínimos de dicho municipio.

La talla entrando en su templo / A. F.

Numerosos devotos

Como ocurría a comienzos del siglo XVII, el crucificado utrerano desciende cada año de su altar para, coincidiendo con el Lunes de Pasión –el lunes previo al Domingo de Ramos-, protagonizar un vía crucis por el mismo lugar que entonces. Y, como si el tiempo no hubiera querido dar ningún paso hacia delante, numerosas personas acuden siempre a la convocatoria, participando de este acto cofrade y contemplando elposterior traslado público de la imagen hasta su paso de salida.

Su figura, sujeta al madero con tres clavos, es contemplada por las calles de Utrera cada Lunes Santo, siendo acompañada por muchos devotos que, como penitentes, caminan tras los pasos de este Cristo crucificado. Así, como ya ocurría hace cuatro siglos en Consolación, la historia se repite y las miradas de los fieles sueñan con alcanzar los ojos de una devoción viva que, expirante, pide el perdón para su pueblo utrerano.

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