viernes, 26 de diciembre de 2014

Resumen del 2014: El año de la Macarena... y la Paz



Si por algo destaca este año 2014 es por su carácter extraordinario. Sin un número elevado de salidas fuera del calendario habitual, dos aniversarios han destacado por encima de todo, para entender esta temporada que termina ahora, y que tiene dos nombres propios: La Esperanza Macarena y la Paz. El sueño de una coronación Todo comenzó en el mes dejunio de 2013. El día 1 se abrieron las puertas de la Basílica de la mano del Arzobispo Monseñor Juan José Asenjo Pelegrina. Con un golpe de báculo, daría comienzo un año Jubilar en todo el sentido de la palabra. Desde aquel momento, el templo esperancista se convertiría en un auténtico lugar de peregrinación donde acudieron devotos, hermandades, asociaciones, cofrades y fieles de toda España y fuera de nuestras fronteras en busca de esa indulgencia plenaria que el gozoso año ofrecía. Y es que cincuenta años de una coronación no se cumplen todos los días. [caption id="attachment_67559" align="aligncenter" width="644"] Esperanza Macarena ante la Virgen de la Amargura / JOSÉ JAVIER COMAS RODRÍGUUEZ[/caption] Actos, conciertos, homenajes y un sinfín de eventos se dieron cita en torno a esta histórica efeméride, hasta el final de 2013 y como adelanto de un sueño que comenzaba a vivirse al arrancar este año que se nos va. Cuaresma y Semana Santa pasarían. Los actos ya estaban programados en el calendario sentimental del macareno, y sevillano. Mayo como meta. En la mente de esa Madrugá de horarios controlados ya se atisbaban los calores de un final de primavera inolvidable. Comenzaba a sentirse, la ciudad sabía lo que le esperaba. [caption id="attachment_67560" align="aligncenter" width="644"] Esperanza Macarena en la plaza de San Francisco / JOSÉ JAVIER COMAS RODRÍGUUEZ[/caption] Tras el final de la Semana Santa, apenas un mes de preparativos quedaban por delante. Las portadas del Corpus Christi de la Plaza de San Francisco (El Arco de la Macarena y la puerta de la parroquia de San Sebastián) se instalaron con anteriodidad para que la Virgen de la Esperanza pasara bajo ellas. Todo avanzó hasta llegar a un sábado 24 de mayo. [caption id="attachment_67562" align="aligncenter" width="644"] Esperanza Macarena en la Plaza de la Campana / JOSÉ JAVIER COMAS RODRÍGUUEZ[/caption] Aquel día, la ciudad despertó de una manera diferente. Nada sería igual desde esa mañana. Las calles por donde discurriría la Macarena estaban adornadas como nunca, a sabiendas de lo que esperaraba a su paso. Un recorrido sentimental, casi a la inversa del que realiza en la mañana de regreso a su templo cada Viernes Santo, que devolvería el sentido de lo que es una salida extraordinaria con todas sus letras.

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