sábado, 4 de marzo de 2017
El origen de vestir a las Virgen Maria de hebrea
viernes, 17 de febrero de 2017
El señor de la salud y de las aguas en antequera. UN CRUCIFICADO EN PALIO
jueves, 2 de febrero de 2017
La capilla de la Estrella. La 1 casa hermandad de la historia de la Semana Santa de Sevilla.
domingo, 29 de enero de 2017
El origen de los acolitos
Se diferencian en acólitos ceriferarios y turiferarios, se les suele llamar en conjunto "servicio de paso". Los acólitos ceriferarios son aquellos que portan un cirial y tienen su origen en los inicios de la Semana Santa, sirviendo como luz para alumbrar las pequeñas andas en las que iban las imágenes. Por eso deben ir inmediatamente al lado del paso o actualmente justo delante del mismo, ya que forman parte del servicio del mismo. El color de las velas de los ciriales siempre debe ser el mismo que porte el paso que lleva detrás. Digamos a modo de alegoría que si el Paso es el Altar, los acólitos son el Presbiterio. En la mayoría de las hermandades suele haber de cuatro a seis acólitos ceriferarios. Los acólitos turiferarios portan los incensarios, la naveta y el canasto, y son aquellos que impregnan de incienso todo el lugar inmediatamente cercano al paso, haciéndose así como si el paso se tratara de un altar. Hay que tener en cuenta que el uso del incienso está reservado para la Eucaristía y las imágenes de Cristo y de María. En algunos sitios a los acólitos se les llama Dalmáticas, en referencia a la prenda que utilizan. Con respecto al número de ciriales lo lógico es que se usen cuatro, ya que el Ritual para el Culto no hace distinción en el número de ciriales a usar en las misas y las celebraciones de adoración eucarística. De todos modos y, a pesar de que no tiene ningún fundamento litúrgico, es usual colocar en los pasos de Misterio de algunas hermandades sacramentales seis acólitos ceriferarios en señal de mayor respeto. Esta costumbre no tiene ningún sentido en pasos de Palio u otros pasos (San Juan, Verónica, etc) en los que siempre deben ser cuatro los ciriales ya que se pierde el sentido eucarístico; además, en los pasos que no porten imágenes de Cristo y de María, como ya se ha comentado anteriormente, no tiene sentido litúrgico el uso de acólitos turiferarios. Normalmente el cuerpo de acólitos está formado por diez integrantes: cruz parroquial (en algunos lugares se le llama a este acólito crucífero), cuatro con ciriales (los dos primeros escoltando a la cruz parroquial y los otros dos detrás del pertiguero a una distancia de la primera pareja equivalente a la longitud del paso, aunque litúrgicamente deberían de escoltar al pertiguero), el pertiguero (encargado de marcar el paso por medio de golpes con la pértiga), dos con incensarios (detrás de los acólitos ceriferarios), uno con la naveta (pieza de orfebrería en forma de casco de barco con una cucharilla de orfebrería donde se guarda el incienso) y otro con el canasto (donde se guardan las pastillas de carbón que se utilizan para encender el fuego, los pabilos y las cerillas). El origen de la figura del Pertiguero hay que verlo en los maestros de ceremonias de las celebraciones religiosas y que solían asistir al celebrante en cuanto al servicio del altar. De aquí se ha extrapolado a los pasos como altares en la calle que son. Asimismo, los acólitos tienen su origen en los ministros no ordenados que se dedican al servicio del altar, también llamados subdiáconos. Los acólitos suelen ir con vestimenta de monaguillos e incluso revestidos de Dalmáticas, la cual es una sotana de tela de damasco, con elementos decorativos dorados que se coloca encima del alba blanca. El pertiguero suele llevar una vestimenta especial llamada Ropón similar a la Dalmática, aunque suele llevar colgando en el pecho el escudo de la Hermandad en plata. En cuanto a los colores de las Dalmáticas y el Ropón del Pertiguero, suelen ser el negro (preferentemente), morado, burdeos y rojo en el caso de ser hermandad sacramental, aunque se usan otros colores en función de la túnica de la hermandad o de su vinculación a determinadas órdenes religiosas. El origen de vestir a los acólitos con tanta riqueza estriba en la antigua tradición de que la riqueza del señor se advierte en la riqueza con la que viste a sus servidores. Una última nota con respecto al uso de la cruz parroquial en el acolitado y que no se suele tener en cuenta. Sólo debería haber una cruz parroquial en la procesión y esta debe ir empezando el cortejo de la Virgen. En caso de no colocarse en ese lugar, el lugar más adecuado es en el cuerpo de acólitos de la Virgen. Por tanto, tampoco tiene mucho sentido sacar la cruz parroquial en el paso de Misterio.
miércoles, 18 de enero de 2017
El origen y el nombre de la calle sierpes de Sevilla
LA CALLE SIERPES (I): EL ORIGEN DEL NOMBRE
El origen de esta calle lo encontramos en la construcción de viviendas junto a la trayectoria de uno de los brazos del río Guadalquivir, que desde la Alameda de Hércules, bajando por Trajano, Amor de Dios y la Campana, transitaba por esta lugar, camino de su desembocadura al río en la Puerta del Arenal.
El primer nombre conocido es el de la calle de los Espaderos, ya que eran artesanos de este oficio que residian y ocupaban la calle con sus talleres y además era allí donde tenían su hospital y hermandad
Ya desde el siglo XIII se le conoce con el nombre de La Sierpe. A finales del siglo XVIII, pasa a llamarse de Las Sierpes y en la segunda mitad de siglo XIX pierde el artículo y pasa a llamarse tal y como hoy la conocemos.
De el orígen de su nombre no se tiene claro, pero existen cuatro versiones que la explicarían. Una de ella es una leyenda y las otras tres mas o menos documentadas por historiadores y escritores a lo largo del tiempo
Empezaré por la leyenda, que dice así:
"A finales del siglo XV, cuando aún no había terminado la Reconquista, Sevilla era el lugar de paso para las tropas que se dirigían al reino de Granada. Se trataba de una frontera insegura, la cuál permitía infiltrarse fácilmente a individuos armados y merodeadores. En muchas ciudades, y por supuesto en Sevilla, había barrios de personas descontentas que siempre estaban dispuestos a fomentar la revuelta. Para agravar más la situación, los nobles españoles estaban divididos en bandos, todos hostiles al poder real que intentaba disminuir sus privilegios para fortalecer la autoridad de la Corona.
Por aquel entonces comenzaron a ocurrir en Sevilla siniestros sucesos... Con frecuencia faltaban niños. Unas veces desaparecían en la noche de sus casas, robados de sus propias cunas; otras veces desaparecían al atardecer, sin regresar de sus juegos a sus casas, sin que jamás se volviera a saber de ellos
Cundió la alarma en la ciudad con mil rumores. Unos decían que los niños eran robados por judíos para sacrílegas parodias de la crucifixión de Cristo; otros aseguraban que los niños eran robados por bandidos moros a los palacios del rey de Granada para convertirlos en esclavos; otros, que más bien eran piratas turcos que remontaban el Guadalquivir en barcas, entraban en la ciudad disfrazados de mercaderes para llevarse los niños y venderlos en los mercados del Gran Sultán de Constantinopla
Pero cierto día un hombre se presentó en casa de Don Alonso de Cárdenas, que por aquel entonces regentaba la ciudad. Aquel hombre no quiso mostrar su rostro ni decir su nombre. Venía a hablar del asunto de los robos de los niños que tan acongojada tenía a la ciudad.
Don Alonso le preguntó que si sabía de quién o quiénes eran los autores, y que se le ayudaba a prenderlos los haría quemar a fuego lento en el campo de Tablada o los manadaría a descuartizar entre cuatro caballos en la plaza de San Francisco. El hombre le preguntó que cuál sería su recompensa si le ayudase a terminar con aquel grave asunto. Don Alonso le dijo que el premio sería lo que el quisiera; el hombre pidió su libertad pero como no se fiaba de las promesas de Don Alonso, pidió un compromiso por escrito ante un escribano y Don Alonso aceptó. Delante del escribano explicó que era un preso fugitivo, que se había escapado de los calabozos de la cárcel a través de las antiguas cloacas, y fue intentando huir por aquellos laberintos estrechos cuando encontró a quien robaba los niños.
Don Alonso firmó el escrito en el que se redactaba que perdonaba de sus delitos y liberaba a este hombre, Melchor de Quintana y Argüeso, bachiller en Letras por los Estudios de Osuna, tercera Universidad de España. Melchor le dijo que no sólo le diría quién era el autor de los secuestros sino que le llevaría hasta él, ya que ñlo había matado hacia dos días. Se dirigieron entonces a la calle Entrecárceles y entraron en el caserón de la cácel Real, llegaron al calabozo dónde había estado encarcelado Melchor y se bajaron por las cloacas hasta llegar a un lugar dónde se cruzaban varias galerias. Fue entonces cuando Melchor dijo: " Ahí tenéis al ladrón y matador de niños". Y levantando la antorcha para iluminar mostró a los acompañantes el cuerpo de un monstruoso animal, que en un principio parecía un cocodrilo o un dragón pero que finalmente reconocieron como una gran serpiente, de temible aspecto. Uno de los alguaciles armados reconoció la galeria y afirmó que en efecto era aquella gran bestia la que robaba a los niños saliendo por otras cloacas al interior de las casas pués había visto por el suelo algunos restos infantiles. Don Alonso se dirigió a Melchor y le dijo que era libre, que podía marchar a donde quisiera pero que pasara antes por la Casa Consistorial dónde le darían algún empleo si quisiera quedarse en Sevilla o dinero para que volviera a su pueblo si así lo deseaba.
Don Alonso ordenó que el disforme "cuerpo de la Sierpe" fuera sacado de aquella galería y fuera expuesto en la calle de Espaderos. A fuerza de repetir el relato de lo sucedido a esta calle se le empezó a llamar " La calle de la Sierpe", borrándose así la memoria del nombre que antes tenía, Espaderos
Según la leyenda Melchor Quintana se quedó en Sevilla ocupando un puesto honroso y que las mujeres siempre lo veían como el hombre valiente además de poeta. Se casó con una hija del mismo Alonso de Cárdenas".
Tradiciones y Leyendas sevillanas. José María de Mena
Pero la primera versión documentada del orígen del nombre, se lo encontramos a Luis Peraza, en su obra del siglo XVI "Historia de Sevilla". En él cuenta que a mediados de la calle, existía un mesón y que junto a la barra, colgando, había una quijada de Serpientes y es de ahí de donde toma su nombre.
Algunos historiadores del S. XIX afirman que su nombre es tomado por Alvaro Gil Serpientes, caballero que en ella vivió tras la reconquista de la ciudad. Sin embargo estos apellidos no aparecen en el "Libro de Repartimiento" de la viviendas tras la reconquista.
La última versión es la que diera Próspero Merimée en el siglo XIX en el que lo relaciona metafóricamente con las vueltas, a manera de serpiente, tiene la calle. Se cree que ésta es la versión real y es la que ha sobrevivido hasta nuestros días.
viernes, 13 de enero de 2017
Un trono de Málaga con los restos de un avión
En los años cuarenta la Archicofradía de la Esperanza, como otras cofradías malagueñas, aumentaron el tamaño de sus tronos, lo que supuso también un incremento de su peso.
La tendencia por crear tronos de grandes dimensiones comienza durante la década de los años cuarenta, cuando las cofradías se esfuerzan por restaurar todo el material perdido durante la guerra. En el año 1941, la autoridad eclesiástica, promulga una serie de normas; en virtud de ellas, los trabajos de armado de los tronos debía dar comienzo el lunes de la Semana Mayor a fin de estar terminados, como máximo, para el Domingo de Ramos, mientras que para su desarmado se utilizarían el Sábado de Gloria, y el lunes y martes siguientes. Los párrocos interpretaron esta circular como que estas labores se realizarían fuera del templo. Desaparecía así el gálibo que para los tronos suponía la puerta de la iglesia.
La Archicofradía de la Esperanza, como otras cofradías malagueñas, aumentaron el tamaño de sus tronos, lo que supuso también un incremento de su peso. Lo que en un principio pasó desapercibido, casi como una cuestión secundaria, se convertiría en un problema. Como recuerda Carlos Ismael Álvarez en el libro ‘Esperanza Nuestra’, publicado con motivo de la efeméride de la coronación canónica de la Virgen, en los años cuarenta, cuando todavía el trono no se encontraba terminado, se advirtió rápidamente que su peso, cercano a los 8.000 kilos resultaba excesivo. «En la Semana Santa de 1947, cuando la junta estaba tratando de solucionar el problema, el trono durante el recorrido fue mucho más arrastrado que llevado», escribe Carlos Ismael Álvarez.
Solución
Ante esta situación, Vicente Caffarena, ingeniero de caminos de profesión, propuso a la junta de gobierno la sustitución de la madera e hierro utilizados en el armazón y varales del trono por el duraluminio; un material que podría aligerar el peso de forma considerable manteniendo, a su vez, las grandes dimensiones.
Sin embargo, no se trataba de una empresa fácil. El duraluminio se consideraba entonces ‘material de guerra’. Su transporte y su uso estaban bastantes restringidos, lo que llevó a la hermandad a tener que sortear distintos escalones en la burocracia de la época.
La Archicofradía de la Esperanza consiguió gracias al director general de Iberia de entonces, César Gómez Lucía, que la compañía aérea donase los restos de un antiguo ‘juncker’.Aquello supuso únicamente el primer paso: del viejo avión se conseguiría extraer la materia prima necesaria para el proyecto. Los trámites administrativos y aduaneros fueron interminables. Un periplo que incluyó las ciudades de Melilla, Bilbao y Sevilla, y que hizo que los restos del antiguo avión se pasearan por toda la Península, a la vez que estos iban mutando hacia el nuevo trono que tomaba forma.
En el año 1948, el único propietario y director de un alto horno de duraluminio existente en España, Eduardo K. L. Earle, visitó Málaga por casualidad. Este empresario industrial tuvo la oportunidad de presenciar la procesión de la Cofradía de la Esperanza, ante la que quedó entusiasmado. El compromiso de Earle con la hermandad fue decisivo para la construcción definitiva de aquella nueva mesa de trono. No solo se ocupó de la construcción de los perfiles, efectuando previamente a sus expensas su laminado, sino que a su vez consiguió que la fábrica de aviones de combate ‘Hispano Aviación S.A.’ de Sevilla realizase el montaje final.
«El conjunto perdió casi 3.000 kilos y el éxito abrió el camino hacia el trono de aluminio que poco a poco se irá extendiendo a partir de entonces», relata en su artículo Carlos Ismael Álvarez. Aquel trono que salió en procesión por primera vez en Jueves Santo del 1950 siguió pisando, año tras año, las calles de Málaga hasta bien entrado el nuevo milenio. Fue en la Semana Santa de 2013 cuando el trono de la Esperanza estrenó la actual mesa.
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Las 7 replicas de la giralda en todo el mundo
"Así que tengo delante tu foto, la primera foto que todos los del curso tenemos de tu secreto amor, que estabas allí arriba, inaccesible en tu alto balcón del aire, que te tenían encerrada, muchacha del corral de los Olmos, pero que nos ha llegado tu foto y en su contemplación te escribo, ya tenemos tu perfil renacentista, griego, romano, tartésico, quizá, tan nuestro, tu imagen detenida entre las páginas de un libro de versos con una hoja de azahar que la primavera secó entre lágrimas por la plaza de la Alianza, a tus pies."(Antonio Burgos: "Carta de amor a la Giralda")
Se trata de un emblema. Un icono que define la universalidad de una ciudad. La Giralda es el faro de Sevilla, la guía tutelar de todos los sevillanos.
Cuando el califa Abu Yaqub Yusub ordenó la construcción del alminar, se inspiró en la obra maestra del arte magrebí, la Kutubiya de Marrakech. También es considerada hermana de la Torre Hasan de Rabat.
Sin embargo, la construcción de la Giralda fue más allá que sus predecesoras y acabó convirtiéndose, tras varias remodelaciones, en la torre más alta del mundo y hoy en día es un símbolo reconocido en cualquier lugar del planeta. Tanto es así, que existen 7 copias que van desde Kansas a Badajoz. Dos de éstas no son copias fidedignas, sino que al igual que pasó con la construcción de la Giralda en su momento, las "giraldas" de Carmona y Écija son torres de iglesias que han sido inspiradas en la sevillana.
Es la torre de la iglesia de San Pedro, cercana a la Puerta de Sevilla y construída en el siglo XV sobre la antigua ermita de la Virgen de la Antigua. En el exterior de la iglesia destaca la torre, que se construyó a imitación de la Giralda de Sevilla. La construcción de esta torre finalizó en el año 1783, y fue coronada por el Girardillo. La torre es conocida como la Giraldilla por su parecido con la original sevillana.
En la "Ciudad de las Torres", adosada a la portada principal de la parroquia de Santa María, en la plaza de su mismo nombre, en el centro de la ciudad y a cuyos pies se encuentra el monumento dedicado a la patrona de la ciudad, la Virgen del Valle, se levanta una poderosa torre que recuerda en el cuerpo de campanas a la Giralda, aunque barroquizada a fuerza de azulejería romboidal y labores de cantería en el siglo XVIII. Se trata de la torre más alta de la ciudad de Écija y fue construida bajo una fuerte inspiración de la Giralda.
En las afueras de la ciudad, esta versión de la original forma parte de un centro comercial. En este singular edificio, parece ser que no sólo plagiaron la construcción de la que hablamos, sino que también se inspiraron en otras manifestaciones artísticas de diversos países. A día de hoy, la ciudad norteamericana se encuentra hermanada con la localidad hispalense, encontrándose en la conocida avenida Kansas City sevillana, a modo de monumento, la imagen de un indio cherokee que es copia exacta a una que ya existe en el original centro comercial. Su artífice, el agente inmobiliario J. C. Nichols, concibió en los años veinte uno de los primeros malls de América, donde la población pudiera acercarse a comprar con el coche y al mismo tiempo regocijarse en los patios románticos y extravagancias florales que Nichols "recordaba" de un viaje a España. El resultado abunda en fuentes, grupos escultóricos, carrozas que recuerdan vagamente a la versión Disney de La Cenicienta y azulejos de estilo español (con las habituales confusiones con la cultura mexicana que este adjetivo implica en Estados Unidos). Hasta hace unos años existía una réplica de la Plaza de España de Sevilla en el mismo centro comercial, aunque fue demolida para construir un multicine. The Plaza, como la llaman los nativos (pronunciando "plaadsa"), recibía tradicionalmente más visitantes que ninguna otra parte de la ciudad, como atestigua su aglomeración de ilustres franquicias.
Las giraldas de Miami y Chicago
Al igual que pasa con la Macarena, como devoción universal, en Miami existen dos copias de la Giralda. Desde 1926, el Hotel Biltmores de Miami cuenta con una torre que corona este hotel de lujo de indudable parecido con el alminar hispalense. Por otra parte, en 1925, un arquitecto americano se basó en la Giralda de Sevilla para hacer dos rascacielos, uno en esta misma ciudad y otro en Chicago, conocidos como The Freedom Tower y como The Wrigley Building respectivamente.
El rascacielos de Miami es un homenaje a los cubanos que tuvieron que emigrar a Estados Unidos y mide 77 metros de altura. El Wrigley Building de Chicago, por su parte, está inspirado en la Giralda. Sin embargo, el diseño ornamental del edificio se basa en una adaptación americana de estilo renacentista francés.
La Giralda de Tarragona
Situada en la localidad de L'Arboç del Penedes, esta réplica de la Giralda nació fruto de la admiración del arquitecto Juan Roquer que la diseñó hacia la ciudad de Sevilla. Fue construída en 1902 y, aunque actualmente está cerrada al público por reformas, pronto albergará las instalaciones de un museo.
Según dicen, es la copia más fidedigna de la Giralda de Sevilla. Con gran valor artístico, destaca las columnas y techos con incrustaciones en oro y nácar del Corán. El patio central está inspirado en el patio de los leones de la Alhambra de Granada.
Conocida popularmente como La Giraldilla está situada en el mismo centro de la ciudad de Badajoz, en la Plaza de la Soledad, donde se encuentra la iglesia del mismo nombre y donde, a su vez, recibe culto la patrona de la ciudad. Se construyó en 1935 en homenaje a la torre sevillana por Abel Pinna y es arquitecto Martín Corral y data de 1935. La torre sorprende por su arquitectura neoárabe de estilo regionalista andaluz, mezclándose tejas de cerámica, floreros, azulejería, forja, etc…. Está rematada con el dios Mercurio, símbolo del comercio, en lugar del Giraldillo. Ocupa el lugar dejado por la primera ermita de la Soledad levantada en el S. XVII. La herrería se realizó en los talleres de Carrallo. La obra se levantó como sede de un popular establecimiento comercial "Almacenes La Giralda", propiedad de Manuel Cancho Moreno. Sus hijos, Francisco, José, Manuel y Julián Cancho García gestionaron el negocio hasta su venta a Telefonica que lo restauró. Hoy en día es uno de los monumentos más importantes de Badajoz.
Entre 1890 y 1925, Nueva York tuvo una réplica de la Giralda de Sevilla, un edificio que formaba parte del Madison Square Garden y de la simbología de la ciudad. Su arquitecto, Stanford White, murió asesinado por el marido de su amante en la misma la torre, donde tenía un apartamento. Se trata del segundo edificio construido para albergar el Madison Square Garden, la famosa sala multiusos neoyorquina que lo mismo servía para celebrar combates legendarios de boxeo que convenciones políticas o grandes conciertos de música popular.
La torre era una interpretación simplificada de la Giralda, estando revestida de ladrillos aunque su estructura era de hormigón. Su altura era mayor que el original, superando el centenar de metros y, en lugar del Giraldillo, estaba coronada por una Diana Cazadora. Para esta escultura había servido de modelo una mujer muy bella, Mrs. Evelyn Nesbitt, mujer de un multimillonario llamado Harry Thaw, que mantuvo un apasionado romance con uno de los arquitectos, Stanford White. Era este un hombre muy aficionado a la buena vida y con merecida fama de playboy, lo que le ocasionaría no pocos problemas y acabaría prematuramente con su vida.
Su obra le sobrevivió hasta 1925 cuando fue demolida al ejercer una compañía de seguros una hipoteca impagada. Este derribo generó una oleada de protestas y sensibilizó a la opinión pública norteamericana sobre la necesidad de conservar edificios singulares aunque su antigüedad no fuese notable.
sábado, 8 de octubre de 2016
La misteriosa escalera de la capilla Loretto, ¿milagro o leyenda?.

¿Escalera hacia el cielo?
domingo, 17 de julio de 2016
Justo Gallego Martínez construlle su catredral con sus propias manos
Justo Gallego Martínez trabajando en su catedral, en septiembre de 2010
Justo en el año 2003 con el artista alemán Ulrich Brinkhoff en el tejado de la catedral
Catedral de Justo Gallego Martínez, en Mejorada del Campo (2005).
Justo Gallego Martínez (Mejorada del Campo,Madrid, 20 de septiembre de 1925) es un exmonje español que construye su propia catedral en su pueblo natal.
Ingresó a la edad de 27 años en el monasteriosoriano de Santa María de Huerta para abandonarlo sin llegar a hacer los votos, cuando contrajo tuberculosis en 1961.
Justo comenzó a construir su catedral en unos terrenos que había heredado de sus padres, sin el respaldo de la Iglesia Católica. Justifica su catedral en la fé que posee en Cristo y se la dedica a «Nuestra Señora del Pilar, Madre de Dios». Su cúpula tiene 40 metros de alto. Lo ha hecho casi todo solo, con algo de ayuda de sus seis sobrinos y de voluntarios eventuales. En ocasiones ha contratado los servicios de especialistas con su propio dinero. Financia su trabajo alquilando o vendiendo terrenos heredados y con donaciones que recibe de cuando en cuando.
No existen planos ni proyecto de la obra, ya que Justo Gallego dice tenerlo "todo en su cabeza". Tampoco tiene conocimientos especializados en albañilería ni arquitectura y tuvo incluso que abandonar sus estudios primarios debido a la guerra civil española. Según cuenta el propio Justo a los visitantes que se acercan a contemplar su obra, obtuvo los conocimientos necesarios a través de libros sobre catedrales y castillos.
La mayor parte de los materiales de construcción que utiliza son reciclados. Usa tanto objetos de la vida diaria como materiales desechados por las constructoras y por una fábrica de ladrillos cercana. Para hacer las columnas utilizó, como moldes, bidones de gasolina viejos y una rueda de bicicleta hace las veces de polea.
Su obra le llevó a protagonizar en 2005 un anuncio publicitario de televisión para la marca de bebida Aquarius. Cobró 30.000euros por ceder la catedral durante tres días de rodaje y por participar en él.
Actualmente, Gallego vive con su hermana cerca de su catedral.
Su lema es "servir primero a Dios, luego al prójimo y por último a mí mismo" y por eso comenzó una catedral sin más conocimientos que los leídos en libros antiguos, muchos de ellos en latín.
Gallego aseguró que cerca de 2.000 personas acuden cada verano a visitar la catedral, y son muchos los estudiantes, sobre todo extranjeros, que le ayudan en esta época.
viernes, 15 de julio de 2016
7 cosas que tiene un cucurucho en guatemala
Los Turnos que has cargado: no se Ustedes, pero cada vez que termino de cargar, siempre escribo al dorso alguna anécdota o dato especial que me sucedió cuando estuve en esa procesión.
Los Turnos del Cucurucho
La Túnica: como todo buen cucurucho, no dejarías el uniforme sagrado por excelencia ‘refundido’ en tu ropero, todo lo contrario, mantenerlo bien cuidado y limpio en un lugar que incluso puedas ver de vez en cuando para nunca olvidar que eres Cucurucho y que como tal, siempre darás el ejemplo.
Túnica. Foto: Soy 502
El Altar: Sencillo, decorado o que abarque la mitad de tu habitación, pero siempre hemos de tener a nuestro nazareno de devoción en un altarcito para poner rodilla al suelo y orar antes y después de dormir.
Cuadro de altar del Cucurucho
El Calendario: Es un hecho, que ahora que ya tenemos un calendario propio del cucurucho, ahora vemos cómo avanzan los días del año y ver esas bonitas fotos.
Calendario del Cucurucho
El Anda: Si no tienes, deberías de hacerlo, siempre hay una ‘andita’ en miniatura que has hecho o hiciste. En mi caso, el anda termina siendo procesionada por mi hijo en tiempos de cuaresma.
Anda en miniatura. Foto: Yo Cucurucho
Los recuerdos hechos colección: No puede faltar por supuesto, aquellos objetos que atesoramos; un turno de antaño, una fotografía de la Semana Santa de nuestros antecesores; en fin, esa caja de tesoros que tienes y que de vez en cuando te gusta abrir para suspirar un poco.
Turno de Colección. Foto: Sitios Usac
Las contraseñas: ¡por favor Cucurucho y Devota! guarda estos códigos en un lugar donde siempre podrás encontrar, jamás lo guardes en la billetera o en un pantalón; si no lo haces, en verdad lo lamentarás.
jueves, 26 de mayo de 2016
el corpus en latinoamerica
Corpus Christi en Latinoamérica[editar]
Colombia: Anolaima[editar]
Colombia: Bello(Antioquia)[editar]
Colombia: Mogotes[editar]
Ecuador: Cuenca[editar]
México: San Cristóbal de Las Casas, Chiapas[editar]
México: Cortázar, Guanajuato[editar]
Panamá[editar]
Perú: Cajamarca[editar]
Perú: Cusco[editar]
Venezuela: Yare - Estado Miranda[editar]
lunes, 11 de abril de 2016
Un cuaderno manuscrito por el platero Vicente de Salinas a finales del siglo XVI recoge punto a punto cómo desmontar y montar la Custodia procesional de la Primada
‘De como sea de desarmar la custodia gran de plata y de la prebencion que sea de hacer para poner las piezas quese fueren desarmando y del numero de tornillos y tarrafas de que se compone toda’. Este es el primer párrafo del manuscrito que Vicente de Salinas firma tras participar en la intervención que el Cabildo de la Catedral Primada decidió encargar a dos reconocidos plateros de la época para resolver los problemas estructurales de la Custodia de Enrique de Arfe y del ostensorio de oro que perteneció a la reina Isabel la Católica. Un cuadernillo de 19 páginas que la doctora en Historia del Arte Margarita Pérez Grande ha compartido con La Tribuna en la fase final del proyecto de restauración de esta gran joya de la orfebrería.
«Estamos ante el documento que se ha venido utilizando en las intervenciones realizadas sobre la Custodia desde que el hijo de Vicente de Salinas, Francisco, lo entrega al Cabildo de la Catedral de Toledo en el siglo XVII», comenta la especialista en platería toledana. El documento, explica, detalla de forma precisa el método a seguir para desmontar y montar la Custodia, además, incluye una serie de recomendaciones para organizar los elementos que forman la pieza para que a la hora del montaje «no haya ningún problema y todo cuadre».
El manuscrito que según mantiene Pérez Grande llegó a la Catedral en 1643, cuando Francisco de Salinas a la muerte de su padre decide cumplir con el compromiso que el platero adquirió con el Cabildo, ha sido de gran utilidad para los restauradores que desde el pasado mes de octubre trabajan sobre la Custodia.
De hecho, el proyecto de intervención redactado por el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) ha tenido en cuenta, entre otros detalles, la organización y clasificación de las piezas en estantes y cajones siguiendo el esquema que Vicente de Salinas incluyó en el manuscrito.
«A finales del siglo XVI el Cabildo tomó la determinación de intervenir en las dos Custodias, la de la reina Isabel I de Castilla y la de Enrique de Arfe, fue justo en esa intervención en la que Vicente de Salinas, que debía ser muy joven en ese momento, quizá un platero recién aprobado, colaboró con los plateros a los que se encargó esta intervención». Este planteamiento lleva a pensar que sólo del contacto directo con los trabajos de finales del siglo XVI, el joven De Salinas pudiera argumentar y escribir el cuaderno de instrucciones que hoy se conserva en el Archivo Capitular de la Catedral, no de otra forma.
«Ese cuadernillo lo hace porque ha tenido la experiencia de intervenir en la pieza, se ha tenido que enfrentar a la problemática que entraña ordenar todos los elementos. En estas páginas detalla toda la metodología a seguir», explica Pérez Grande. El autor de estas instrucciones, a cuya copia ha tenido acceso este diario, incluye una visión general del conjunto que forman las dos Custodias, así como dibujos y esquemas, por ejemplo, de la planta de la Custodia de plata o de Arfe y del plinto que el Cabildo encargó a finales del siglo XVI para mejorar la base sobre la que se sustenta la obra. Además, el platero dibujó a modo de esquema cómo organizar los estantes para colocar los elementos que forman el templete procesional de plata.
Modelo exclusivo. Todos estos detalles históricos, artísticos y técnicos quedarán recogidos en una publicación que el Cabildo Primado editará en los próximos meses. Después de estudiar detenidamente el conjunto de estas dos Custodias, Pérez Grande explica que su importancia es tal por dos aspectos, tanto por la categoría artística como por el precedente que Enrique de Arfe crea planteando una Custodia de plata «para que fuera el ‘marco’ de la pieza de oro, es un modelo único que otros plateros van a imitar, creó un modelo exclusivo».
Además, el ostensorio que la reina Isabel la Católica encargó a Jaume Aimeric es de los primeros ejemplos de custodias portátiles frente a las de asiento. «En Castilla es de las primeras custodias con el fin de exponer el Santísimo Sacramento», concluye.














