Su afición, les ha convertido en profesionales, tomando sus conocimientos de la escuela antigua. Su actitud es actuar con la cabeza fría, sopesando y hablando hasta decidir que es lo mejor para las hermandades y si es posible doblar en el mismo día. Aunque alaban la actitud de los costaleros de hoy, los cuales trabajan igual que lo hacían los llamados profesionales, quizás sea la capacidad de sacrificio la diferencia entre estos y los actuales.
Para ellos el costalero es aquel que muestra capacidad y físico para trabajar debajo de un paso, no el que luce el costal. No se consideran dueños del martillo, más bien servidores con la convicción de hacer un buen trabajo, que si no funciona, hay que dejarlo. <!--[if !supportLineBreakNewLine]--> <!--[endif]-->
La profesionalidad de los costaleros, es para ellos sinónimo de espíritu de sacrificio, porque no hay que cobrar para ser profesional, se puede ser perfectamente realizando un buen trabajo, sobre todo entre costaleros y capataces.
Las hermandades en las que ejercen de capataces son:
La Amargura
San Roque
Santa Marta
Santa Genoveva
San Bernardo
Las Cigarreras
Gran Poder.
Servitas.
Virgen de la Alegría.
También llevan el mando del martillo de la Divina Pastora de Cantillana.
Los hermanos Villanueva en la actualidad llegan a doblar al tener dos cofradías en el mismo día. El Domingo de Ramos, mientras que Manuel guía a La Amargura, Carlos hace lo propio en la Hermandad de San Roque y el Lunes, mientras que Carlos está en Santa Genoveva, Manuel lo hace en Santa Marta.
Es sólo parte del currículum de los hermanos Manuel y Carlos Villanueva, otras cofradías que han sacado, que se quedan en el currículum son El Valle, Las Aguas, Los Panaderos, entre otras. Son capataces por y para Sevilla, que llevan el sentir desde los tiempos de su tio-abuelo José Francés, continuado por su padre y sus hijos.
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