Mostrando entradas con la etiqueta semana santa de valladolid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta semana santa de valladolid. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de febrero de 2015

Cofradia del huerto y san pascual bailon de valladolid

 Reseña Histórica:

Fundada el 13 de Marzo de 1939, por un grupo de hortelanos y jardineros, tuvo por fin primordial alumbrar, acompañar y adornar con el mayor esplendor el paso “La Oración del Huerto”, que se conserva en la Iglesia Penitencial de la Santa Vera Cruz. Dicho paso fue atribuido al escultor Gregorio Fernández, pero estudios más recientes han demostrado que lo realizó Andrés Solanes hacia 1629. Actualmente consta de dos figuras: Cristo arrodillado frente al Ángel; pero cuando fue encargado por la Cofradía de la Vera Cruz, se componía de, al menos, cuatro tallas, entre las que se incluía un Judas, depositado actualmente en el Museo Nacional Colegio San Gregorio.

 

    Procesiona el Lunes Santo en el Santísimo Rosario del Dolor con su paso titular. El Jueves Santo en la procesión de Nuestra Señora de la Amargura, acude con “El Prendimiento”, paso realizado por el escultor vallisoletano Miguel Ángel Tapia en 1995, y al que da culto en la Iglesia del Monasterio del Corpus Christi. El Viernes Santo participa en la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor con los dos pasos citados anteriormente.

    La Cofradía celebra durante la Cuaresma el Santo Triduo, como preparación de la Semana Santa, y el diecisiete de Mayo la fiesta de su patrón, San Pascual Bailón.

   El diecisiete de Mayo de 1989, con motivo del cincuenta aniversario de la Cofradía, se acuerda nombrar Cofrade de Honor a Su Santidad el Papa Juan Pablo II.

 

 

   Hábito:

   Capa y capirote verde, túnica negra con cruz amarilla, cíngulo trenzado en verde y amarillo, guantes y calcetines blancos con calzado negro.

  Pasos:

“La Oración del Huerto”  (Andrés Solanes, h. 1629)

“El Prendimiento” (Miguel Ángel Tapia, 1995)

  Sede Canónica Iglesia Conventual del Corpus-Christi Web Oficial:   www.oraciondelhuerto.es

Cofradia de la cena de valladolid

 

  Reseña Histórica:

Fundada en 1940 por un grupo de personas amantes de la Eucaristía, al frente del cual se entraba el sacerdote D. Andrés Gamboa Murcia. Varias han sido las sedes que ha tenido la Cofradía, desde la primera en la Iglesia de San Felipe Neri, pasando por las de la Magdalena, San Pablo y la actual, en la Iglesia de San Pedro Apóstol, en que está erigida canónicamente desde 1965.

 

En 1942 la Cofradía convoca un concurso para la realización de su paso titular “La Sagrada Cena”, siendo éste adjudicado al escultor vasco Juan Guraya Urrutia, que tardará dieciséis años en terminarlo, tiempo en que la Cofradía alumbró el paso “Camino del Calvario”, propiedad del Museo Nacional Colegio de San Gregorio, y realizado por Gregorio Fernández en 1614.

 

        La primera figura que envió el escultor en 1946 fue “Jesús de la Esperanza” que, destinada en un principio al paso titular, fue posteriormente y antes de su estreno, sustituida por la actual, que según criterio del escultor era más adecuada para el paso.    

        La Cofradía desfila en la noche del Miércoles Santo en la procesión de Perdón y Esperanza, con el paso “Jesús de la Esperanza”; en la tarde del Jueves Santo en su procesión titular, con los pasos “La Sagrada Cena” y “Jesús de la Esperanza”, y con los mismos abre el Viernes Santo la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor.

 

   Hábito:

      Capa y túnica color crema con botones dorados, capirote o muceta de raso blanco, cíngulo amarillo, guantes y zapato blanco con hebilla.

  

  Pasos:

“Jesús de la Esperanza”  (Juan Guraya Urrutia, 1946)   

“La Sagrada Cena” (Juan Guraya Urrutia, 1958)

martes, 17 de febrero de 2015

historia semana santa de valladolid


     La Semana Santa de Valladolid es, por derecho propio, una de las principales exposiciones de imaginería religiosa y fervor público del mundo. Es una manifestación a caballo entre lo religioso y lo puramente artístico, que proporciona a los creyentes un motivo de reflexión, y a los demás la posibilidad, única, de ver las calles recorridas por unas imágenes que durante el año reposan en museos, iglesias y conventos, algunos de ellos de rigurosa clausura.

Cartel Semana Santa en Valladolid 1947

     El periodo dorado de nuestra Semana Santa fue el siglo XVIII. En ese momento las históricas Cofradías de la Vera-Cruz, Pasión, Angustias, Piedad y Nazarenos, eran las únicas protagonistas.

     Cofradías éstas que fueron fundadas a lo largo del S.XVI, incluso alguna lo fue en el S.XV. En el S.XVII, estas históricas penitenciales, se repartían los días, horas e itinerarios de las procesiones, tratando de evitar encuentros o coincidencias de horarios, algo que no siempre se conseguía. Durante el S. XIX las Cofradías sufrieron un aletargamiento que las llevó casi a su desaparición.

    Hasta la reorganización de las procesiones en el S. XX, cada penitencial tenía su procesión propia y no asistía a la de los demás. Así Vera-Cruz y Pasión, procesionaban en la tarde del Jueves Santo, mientras que Angustias y Piedad lo hacían en la del Viernes Santo. Los Nazarenos lo hacían en la madrugada del Viernes Santo.

     La Semana Santa Vallisoletana, tal y como la conocemos hoy, corresponde a la iniciativa del Arzobispo Gandásegui en 1923, quien impulsó la recuperación de los pasos, su restauración y la creación de nuevas Cofradías que los alumbrasen procesionalmente y los diesen culto. Actualmente la Semana Santa vallisoletana está formada por 20 cofradías, que desarrollan diferentes actos de culto a lo largo del año, y procesionan a sus imágenes titulares en los días comprendidos entre el Viernes de Dolores y el Domingo de Resurrección.

Arzobispo Gandásegui

      Pero incluso aquí, en el corazón de la antigua Castilla, las cosas han cambiado mucho a lo largo de los años.

    Lejos queda ya aquella costumbre de contemplar la procesión del Viernes Santo desde la propia silla que había que bajar desde casa hasta la calle a primera hora de la mañana si se quería encontrar sitio. Era todo un espectáculo ver calles enteras plagadas de sillas, atadas con toscos cordeles, que era una costumbre tan alejada de los usos de hoy como aquella otra que consistía en tirar piedras a los sayones que azotaban a Cristo, los cuales solían acabar destrozados.


   Sólo en las últimas décadas los cambios han sido muchos y notables, y no por el hecho de la aparición de nuevas tallas, sino porque las costumbres han sufrido auténticas convulsiones. Entre los cambios producidos, el más apreciable tiene que ver con el crecimiento del número de cofrades, que han encontrado en esta extraordinaria muestra religiosa y cultural un motivo para llenar las calles de Valladolid durante toda la Semana Santa.

    Además, una buena parte de los cofrades que se han incorporado a lo largo de los últimos años, son extremadamente jóvenes, lo que garantiza un prometedor futuro para esta manifestación de la que todos los vallisoletanos se sienten, legítimamente, orgullosos. Y es que no es para menos, ya que esta celebración hay que verla, hay que dejarse empapar por ella y hay que vivirla, por una sencilla razón: es única.

    Así que ya saben, Valladolid y su Semana Santa los están esperando. No los defraudaremos.