domingo, 15 de marzo de 2015

Espero que el Gran Poder salga de vez en cuando con túnica bordada»


El hermano mayor del Gran Poder indica que la iconografía actual del Señor es con túnica lisa aunque no descarta que salga con una bordada alguno de estos años

–La basílica cumple sus primeros 50 años de existencia. ¿Se va a hacer el remate ornamental? ¿En que podría consistir?

–Sigue siendo nuestra intención el convocar ese concurso restringido, por invitación, y recientemente hemos tenido buenas noticias en cuanto al patrocinio que buscábamos. Si bien por diferentes motivos hemos decidido posponerlo hasta después del verano. En cuanto a en qué consistirá ese remate ornamental, eso es precisamente lo que nos tendrán que aportar los concursantes, nosotros en las bases estableceremos unos mínimos que habrá que respetar (estructura arquitectónica general, retablo y Via Crucis, básicamente) y a partir de ahí, que intervenga la libertad creativa de cada uno.

–La hermandad del Gran Poder ha comprado recientemente varios inmuebles ¿Cuál será su nueva funcionalidad y proyecto?

–Lo que pretendemos es ampliar los espacios, actualmente escasísimos, destinados a la actividad de la Hermandad, y dotar de nuevas dependencias a la Bolsa de Caridad donde se pueda atender más dignamente a quienes allí acuden. Nuestra idea es redactar un proyecto global que abarque tanto lo adquirido como lo ya existente, redactado a partir del análisis de nuestras necesidades presentes y futuras, y que se pueda ir ejecutando por fases a medida que nuestra economía lo permita.

El Gran Poder, con túnica bordada para la Madrugada de 2008

–¿Se podrá ver al Señor con túnica bordada en Semana Santa en próximos años?

–Siempre digo que la cuestión de la túnica en nuestra hermandad es una cuestión devocional, no estética. La devoción al Señor, que no es otra cosa que la identificación colectiva de sus devotos con la Sagrada Imagen, se ha asentado en este último siglo sobre una iconografía muy concreta, de la que forma parte la túnica lisa. Y si algo ha de ser esta hermandad es muy respetuosa y muy cuidadosa con esa devoción. Por eso, en mi opinión debe ser lo habitual el que el Señor salga a la calle con su túnica lisa. Dicho lo cual, también hay que entender a quienes prefieren al Señor con una de sus túnicas bordadas, y en ese sentido, sí espero que se vea de cuando en vez esa espléndida estampa en los años que hayan de venir.

–Para terminar, ¿qué balance hace de esta Cuaresma?

–Pues que lamento una vez más que, otra Cuaresma, perdamos tiempo y energía en cuestiones que, siendo importantes, no dejan de ser accesorias respecto a nuestra misión en este tiempo, el prepararnos –y ayudar a prepararse a quienes acuden a nuestros templos– para vivir adecuadamente la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Con tanta farfolla de protestas, de horarios e itinerarios, a veces me pregunto si no nos estamos dejando a Dios olvidado en el camino.

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